¿Te ha pasado que decides bajar las revoluciones en tus viajes y disfrutas más?
Y es que, hay una forma de viajar que empieza mucho antes de hacer la maleta.
Empieza cuando decidimos viajar sin tanta prisa, cuando elegimos quedarnos un poco más o cuando cambiamos el “¿cuántos sitios podemos ver?” por “¿qué podemos descubrir aquí?”.
Eso es, en parte, el Slow Tourism: disfrutar más del camino y conectar con el destino. Y sí, también puede ser una forma muy Ecoísta de viajar. Quizá viajar de forma sostenible no consista en hacer más, sino en mirar mejor. Aquí te compartimos algunos tips que harán que tu verano sea más Ecoista:
1. Elige el camino, no solo el destino
El viaje también forma parte de la experiencia.
Siempre que sea posible, viaja de manera Ecoísta; elegir el tren, el transporte público, caminar o utilizar la bicicleta nos permite movernos de una manera más sostenible y, además, descubrir el destino a otro ritmo.
Porque a veces lo interesante no está al final del camino, sino en todo lo que ocurre mientras llegamos y en las memorias que vas creando con tus seres queridos.
2. Quédate un poco más
Sabemos que llegar a un destino nuevo, es sinónimo de emoción, y de querer verlo todo. Y claro, visitar cinco lugares en cuatro días puede sonar que has aprovechado al máximo los días. Pero quedarse un poco más también tiene su encanto.
Caminar sin mapa. Perderte entre callejones y playas. Volver al restaurante que nos gustó. Descubrir el mercado local del pueblo. Sentarnos en una plaza sin mirar el reloj. Contemplar y admirar tu alrededor.
El turismo slow nos invita a conocer un destino en lugar de simplemente visitarlo.
3. Come y compra local
Un viaje también se saborea.
Elegir restaurantes, mercados, artesanos y pequeños comercios locales es una manera sencilla de acercarnos a la cultura del lugar y apoyar a quienes forman parte de ella.
Y quizá el mejor souvenir no sea algo que metamos en la maleta, sino una historia que nos llevemos de vuelta. Un sabor que recordar. Un aroma que te haga volver.
4. Deja espacio para lo inesperado
No todo tiene que estar reservado, fotografiado o guardado en Google Maps. ¡Stop!
Deja una mañana libre. Toma una calle que no estaba en el itinerario. Habla con alguien del lugar. Ve despacio que la vida ya lleva sus prisas.
5. Sé huésped, no solo turista
Cuando viajamos, somos invitados durante unos días en alguna localidad.
Por ello, cuidar los espacios naturales, respetar las costumbres locales, reducir residuos, hacer un uso responsable del agua y dejar los lugares como los encontramos son pequeños gestos que hablan de cómo queremos viajar.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de dejar una buena huella sin dejar demasiada huella.
6. Viaja ligero, también en tus hábitos
En Somos Ecoista creemos que los grandes cambios empiezan por pequeñas decisiones.
Lo mismo ocurre cuando viajamos.
Una botella reutilizable. Una bolsa de tela. Comprar solo lo que necesitamos. Caminar un poco más. Elegir negocios locales. Reducir los residuos.
Son gestos sencillos, pero juntos pueden hacer que nuestras vacaciones sean un poco más conscientes.
Si te interesa descubrir más formas de incorporar pequeños hábitos sostenibles a tu día a día, puedes empezar por nuestra selección de 4 libros para inspirarte a vivir más Ecoista.
Este verano, baja el ritmo
Porque ser Ecoista también puede ser esto:
llegar a un lugar sin querer conquistarlo, disfrutarlo mientras estamos allí y volver a casa dejando detrás de nosotros lo menos posible.
Este verano, viaja despacio.
Sé un turista Ecoista.