El mar necesita que lo cuides todos los días. ¿Lo oyes? La preservación de las especies que en él habitan es nuestro trabajo. El día 16 de junio se celebra el Día Mundial de las Tortugas Marinas, pero la verdad es que el mar no necesita una fecha para empezar a cuidarlo.
Su bienestar, así como el de los ecosistemas, depende de nuestros gestos cotidianos. Las tortugas marinas, que llevan más de 100 millones de años recorriendo los océanos, hoy dependen de algo tan simple como nuestras decisiones diarias. Protegerlas empieza mucho antes de que toquen el agua.
Desde Somos ecoístas, el movimiento ecológico powered by Piñero, te contamos cómo cuidar del mar cada día ayuda a preservar a especies tan queridas como las tortugas marinas. Nuestra dedicación y responsabilidad se deben al cuidado del entorno.
Mantener la playa limpia
Cuidar el mar comienza en la orilla. Lo que hacemos en la arena importa, porque el mar empieza exactamente ahí donde pisamos. Mantener las playas limpias no es solo una cuestión estética, sino que es una forma directa de proteger a especies vulnerables como las tortugas.
Cada colilla, cada envoltorio, cada residuo que evitamos dejar atrás es un obstáculo menos en su camino. Los microplásticos, tan pequeños como un grano de arroz, terminan en el agua… y en los cuerpos de quienes la habitan.
El entorno y la fauna marina
También hay gestos que pasan desapercibidos. Un hoyo sin rellenar puede convertirse en una trampa para crías de tortuga o pequeños cangrejos. Un vehículo sobre la arena puede destruir nidos que no son identificables a simple vista.
Incluso nuestra curiosidad puede ser una amenaza, ya que para observar a la fauna de manera responsable tenemos que hacerlo desde la distancia.
La clave para cuidar el mar
El mar no necesita héroes ocasionales. Necesita constancia y que cada persona entienda su impacto en el entorno. No hace falta una temporada para cuidar la playa. Hace falta voluntad. Hace falta tenerlo presente todos los días.
Pasa a la acción. Sé ecoísta.